Las juveniles afrontaban la primera jornada de liga y tocaba visitar la cancha de Anaitasuna A, un derbi del barrio que siempre se presenta interesante, aunque a día de hoy tiene una clara diferencia a favor de las verdiblancas. Se trata de un equipo con mucha más estructura, historia y presupuesto. El partido congregó a una numerosa y fiel afición visitante.
Las verdes empezaron un poco dormidas y para antes del minuto 3 de juego ya perdían por 4-1. Siguieron dos goles consecutivos de San Juan y un ataque para empatar a cuatro, pero a partir de ahí, gracias sobre todo a la rapidez de las acciones de Anaitasuna, la ventaja local creció hasta un 10-3.
Tuvo que pedir tiempo muerto el entrenador visitante para intentar parar el empuje del Anaita pero no surgió efecto. Las chicas de San Juan estaban nerviosas, sin lograr esa contundencia defensiva a la que acostumbran, aunque delante tenían a uno de los mejores equipos del campeonato. Con todo ello se llegó al descanso con un abultado marcador de 25-10 favorable a las locales.
En el descanso las órdenes fueron claras: Olvidarse del marcador, fuera los nervios y defender con «uñas y dientes». Y así fue, porque San Juan salió más entonado, más efectivo en ataque, evitando así las temibles contras del Aaita y en ataque estático las verdes cerraron su defensa, minimizando los lanzamientos locales.
En muchos momentos el marcador parcial de esta segunda parte favorecía las de la Agrupación y no fue hasta los últimos cinco minutos del encuentro, en que las verdiblancas pusieron a su favor el marcador, también de esta segunda parte. Así se llegó al final del encuentro con el resultado de 46-28 pero con un buen sabor de boca para San Juan por el esfuerzo realizado en el último tramo del partido.



