
Ganar un torneo disputando siete partidos entre las 9:00h de la mañana y las 19:00h de la tarde no es fácil. Para lograr dicho torneo se necesita buen juego, concentración, resistencia y un poco de suerte.
Los Infantiles de San Juan comenzaron la fase clasificatoria venciendo sin mayores dificultades al Gracurris de Calahorra. En el segundo partido ganaron a los anfitriones del torneo de Arnedo. En el tercer partido cayeron por la mínima ante el conjunto de Cintruénigo y el cuarto partido ganaron a los gasteiztarras del Salburua.
Con estos resultados los verdes se colocaban como segundos clasificados de grupo, enfrentándose y venciendo en cuartos de final a los vizcaínos del Kukuiaga. La semifinal, que también venció la escuadra de San Juan, les volvió a medir contra el Salburua.
Y por fin la gran final, que les enfrentaba ante el conjunto de Cintruénigo. Previamente, los cirboneros vencieron a los verdes en la fase clasificatoria, fundamentalmente por poner en liza el juego de cinco. San Juan tomó buena cuenta de ello y el equipo supo defender con acierto el juego de portero jugador rival. El resultado final del encuentro fue de empate a uno, con lo que el campeonato se decidió en la tanda de penaltis, en la cual fue la ADSJ-DKE quien estuvo más certero, proclamándose campeón.
Más allá del título, este torneo ha servido como una valiosa prueba de pretemporada para medir el nivel del equipo frente a conjuntos de otras comunidades. La experiencia ha permitido a los verdes seguir creciendo como grupo, reforzar automatismos y, sobre todo, disfrutar del fútbol sala en un ambiente competitivo y amistoso.


