
El encuentro comenzó con un tempranero gol de Jontxu tras una buena asistencia de Asier Gorraiz. Con el partido equilibrado en el juego, las ocasiones llegaban a ambas porterías pero sin acierto. Con el paso de los minutos los vizcaínos se adueñaron del balón y alternando juego de cuatro y de cinco hacían daño a San Juan. La siguiente ocasión fue para los verdes, por medio de Jacobo, con un tiro envenenado que el portero visitante sacó con mucha dificultad. A partir de ahí el asedio fue constante y tanto iba el cántaro a la fuente que Otxartabe logró darle la vuelta al marcador en apenas un minuto, estableciendo el 1-2.
Tras el paso por vestuarios los visitantes jugaban con una marcha más y los verdes sufrían, pero Ohian sujetaba muy bien al equipo. Este dominio de los bilbaínos hizo que San Juan subiera líneas y tras una presión alta en el minuto 27 acabó llegando el empate, obra de nuevo de Jontxu. El partido se volvía parejo, aunque la calidad rival se notaba algo más. Sus jugadores más habilidosos se echaban el encuentro a las espaldas y fruto de ello, en una jugada de Martos, el colegiado decretó penalti y Cristian lo transformó en el minuto 34. A los verdes no les quedaba otra que ir con todo y gracias a esa rabia, además de no bajar los brazos, Jontxu a la salida de un córner y para el delirio de la afición anotaba su hat trik particular. Un empate a tres goles que se hacía realidad a tan solo cuatro minutos del final. Hasta la conclusión del partido fue Otxartabe quien optaba por el portero jugador pero la defensa verde estuvo impecable.
Destacar los debuts de Arkaitz Urrea, un joven conocido en las convocatorias del primer equipo, disputando varias y buenas rotaciones. También la actuación de Jacobo, que a su corta edad, su desparpajo quedó sellado en el parqué. ¡Enhorabuena a los dos!
Así lo analizaba Iker Bizkai: «Hoy jugábamos con el condicionante de las bajas, que gracias al grupo no se han notado, pero lo que más miedo me daba era cómo íbamos a responder después de la derrota anterior. Estos tíos me han vuelto a sorprender. Qué energía, qué vitamina y qué narices tienen. Les felicito a todos porque ha sido un punto muy trabajado y creo que merecido. Hoy quiero nombrar a chicos como Marco o Joni. No juegan todo lo que se merecen o se ganan en los entrenos y hoy estaban muy enchufados apoyando al equipo desde fuera. Su turno llegará. Ahora a recuperarnos del esfuerzo y a preparar el partido de Ribafrecha como mejor podamos. Los que estemos iremos a morir a sabiendas de que los de Javi están fuertes y las estadísticas van a su favor».
