
El Segunda B de fútbol sala de la Agrupación Deportiva San Juan – Donibane Kirol Elkartea afronta el verano con el objetivo cumplido de permanecer un año más en la categoría de bronce del fútsal español. En declaraciones al club, tanto jugadores como cuerpo técnico valoran el logro conseguido después de una temporada en la que las lesiones han lastrado al equipo. Sin embargo, la resiliencia del conjunto verde y grupo humano confeccionado han hecho que pudiesen superar cualquier obstáculo vivido durante el curso.
«Ha costado mucho. Hay mucho trabajo detrás que no se ve. La gente viene los sábados pero entre semana hay muchas horas de trabajo, muchas discusiones en el cuerpo técnico para bien y para mal, pero lo primero es felicitar a los chavales porque cuando es por esfuerzo, ilusión y ganas lo saboreas el doble. Este ha sido el caso y lo primero de todo es felicitar a toda la plantilla», afirma Julen Villalba, integrante del cuerpo técnico que comanda Iker Bizkai.
Julen insiste en el esfuerzo del vestuario pese a las adversidades: «Tenemos equipos en la categoría que entrenan tres y cuatro días, mientras que nosotros, bien por lesiones o porque nuestros jugadores compaginan sus trabajos y estudios, había veces que los cuatro chavales que podían quedaban entre ellos para cenar o para hacer cuatro cosas porque no podíamos sacar el entrenamiento. Eso hacía que fuésemos a competir sin entrenar… Hubo tres o cuatro semanas que no pudimos entrenar e íbamos directos a jugar, estando en Segunda B… Es algo que hay que valorar», explica. También relata cómo los jugadores recibían pautas por WhatsApp a través del cuerpo técnico y que ese trabajo de scouting propio de cada uno luego se trasladaba a la pista con relativo éxito. «No han hecho caso, han creído en nosotros y eso dice mucho del equipo», reitera el técnico.
También destaca cómo el cambio generacional, con una plantilla mucho más joven, ha restado experiencia, por lo que desde el cuerpo técnico «se han metido horas de más». «Los chavales han hecho caso a todo, la piña que han hecho y cómo han creído en nosotros ha sido increíble», dice orgulloso de sus jugadores.
Oihan Sánchez, feliz con la temporada pese a las dudas iniciales
El portero de la Agrupación, ex del Club Deportivo Xota, afrontaba una temporada complicada para él. El curso pasado acabó con molestias físicas en Madrid y retornaba a casa con la intención de volver a encontrarse con su mejor versión, cosa que así ha sido: «La pretemporada la empezamos con mucha ambición, con muchas ganas de este proyecto deportivo. Se empezó muy bien, ganando fuera de casa contra Antiguoko y enlazamos una buena dinámica de victorias. El equipo se veía bien pero tuvimos alguna baja que otra y se nos complicó un poco todo. Nos entró un poco de miedo porque, además todavía no tenemos gente veterana, pero nos hemos consolidado muy bien. Somos un equipo joven pero con mucha hambre y vamos a seguir en esta línea que nos han dado Iker y Julen. Creo que la temporada ha salido bastante bien, mejor de lo esperado, ya que nadie daba un duro por nosotros… La clave ha estado en confiar los unos en los otros. Hemos formado un bloque muy importante, muy junto, en donde nos hemos apoyado en los momentos más importantes. Hemos hecho buena piña, también es verdad que nos conocíamos de antes, pero ahí creo que ha estado el secreto de llevar este equipo hasta la permanencia».
Sobre su papel dentro del equipo, destaca su buena evolución pese a las dudas iniciales: «Empecé la pretemporada con molestias en la rodilla. Venía de Madrid con una lesión bastante grave y no llegaba a recuperarme del todo. Iba al fisio, al gimnasia y comencé con dudas porque no sabía de verdad si iba a poder jugar esta temporada. Visto ahora estoy muy contento a nivel personal por la temporada que he hecho. Creo que ha sido una de mis mejores temporadas, con la que me he sentido cómodo, seguro y confiado en todo momento, a pesar de que todavía siento molestias. Ojalá se vayan pronto. Me voy más que contento con el nivel que he dado este año».
Lucas Sánchez, aportando desde la enfermería
Complicado ha sido el curso para Lucas Sánchez, que caía lesionado con la temporada ya comenzada y todavía se encuentra en un proceso de recuperación. La suya ha sido una de las muchas lesiones a las que ha tenido que hacer frente San Juan. «Me ha tocado vivir la temporada de una forma diferente. Este año he estado lesionado, desde la primera recaída en diciembre ha sido toda la segunda vuelta. Son ya cuatro o cinco meses, y los que quedan, pero al final siempre digo que unas veces te toca ganar y otras aprender. Esta vez me ha tocado a mi aprender viviendo la mitad de la temporada de una forma diferente e intentado aportar todo lo que he podido. Nunca he dejado de confiar en este equipo y tenía claro que lo íbamos a conseguir», afirma a preguntas del club. A ello añade su papel en el vestuario: «Este año me sentía importante y notaba la necesidad de aportar de una forma u otra. Me ha tocado hacerlo así, igual la manera en la que menos me hubiese gustado pero hay un compromiso con el equipo y he intentado estar a la altura».
Preguntado por la evolución del equipo, Lucas se queda con la raza del equipo, principalmente en los momentos más complicados: «Hemos tenido momentos muy buenos y otros no tan buenos. Creo que en los no tan buenos hemos sabido sufrir… Este año ha sido complicado porque han habido muchas lesiones y creo que nos han condicionado bastante. Es posible que si no hubiésemos tenido esas lesiones hubiéramos estado más arriba. A pesar de todo hemos sabido sufrir, competir todos los partidos y aunque han habido semanas malas de entrenamiento, el equipo siempre ha dado la cara en cada partido. Se ha visto la raza de este equipo, algo que nunca se debe perder».

